Kate Moss vuelve a protagonizar la campaña publicitaria de Longchamp. Nos referimos a los anuncios de la campaña otoño invierno 2007-2008.

Las fotos estuvieron a cargo de el fotógrafo Mario Sorretti. Fueron realizadas en mayo en Nueva York.
Longchamp se caracteriza por presentar imágenes que cambian radicalmente el look de sus protagonistas. En este caso vemos a una Kate Moss casi irreconocible, se la ve con el pelo corto en un rubio platinado que llega a confundirse con “canoso”. La firma pretende que en esta campaña, la modelo se convierta en la “Marilyn del siglo XXI”.